Fibromialgia

 

La fibromialgia es un síndrome (SFM), más que una enfermedad concreta. Un conjunto de manifestaciones crónicas, que se caracterizan por dolor generalizado (prácticamente continuo) en músculos y articulaciones, rigidez matinal, cansancio, fatigabilidad fácil, hipersensibilidad al tacto o roce cutáneo y problemas de sueño, que afectan el descanso nocturno. Es muy característico que se añadan otros síntomas: entumecimiento, dolor de cabeza, espasmos musculares, reglas dolorosas, dolor de vientre, hinchazón abdominal por gases, estreñimiento, diarrea o hábito intestinal alternante, digestiones lentas e incapacidad para terminar una comida normal, etc. A veces sensación de quemazón dolorosa en las palmas y plantas de los pies que los afectados calman con agua fría; asimismo rigidez articular, sensación como de estar “oxidado”, dificultad para seguir una charla o una conversación y sobre todo para leer.

 

No es de extrañar, por tanto, que los pacientes con SFM sufran ansiedad y/o depresión y manifiesten un notable deterioro de su Calidad de Vida Relacionada con el estado de Salud.

 

Se barajan varias causas que se han demostrado que están alteradas, y que por tanto, pueden ser el origen de todos los síntomas:

 

 

-         actividad anormal en la parte del cerebro que modula la sensación dolorosa, con disminución del riego sanguíneo en zonas mediales cerebrales.

 

-         incremento de los niveles de sustancia P (neurotransmisor ligado a la percepción dolorosa) en el líquido cefalorraquídeo (que baña y protege la médula espinal y el SNC); también una disminución de precursores de noradrenalina, dopamina o serotonina, que juegan un papel importante en la inhibición natural del dolor corporal.

-         alteraciones congruentes con los trastornos del sueño de estos enfermos. Además interrumpiendo constantemente la fase del sueño profundo en sujetos jóvenes sanos, se ha demostrado que sobreviene una tensión muscular generalizada, similar a la que sucede espontáneamente en los pacientes fibromiálgicos.

-         actividad perturbada del sistema nervioso vegetativo o autónomo, con reacción disminuida al estrés sea físico o psíquico; al mismo tiempo los mecanismos de contra-regulación también fallan y hay una hiperactividad simpática sostenida, particularmente de noche, con crisis de taquicardia e hipertensión ligera, lo que sin duda podría interrumpir o dificultar el descanso, iniciando un proceso de fatiga muscular.

 

La fisioterapia cuenta con varias herramientas para ayudar en el proceso sintomático, aliviando el dolor muscular, el dolor articular, el dolor de cabeza, la fatiga muscular,…A través de varias técnicas, como las técnicas para el tratamiento del dolor miofascial conservadoras (compresión isquémica manual del punto gatillo muscular) ayudamos a que el músculo se relaje, también a través de técnicas invasivas, como la punción seca, o técnica de aguja caliente (moxa – Artemisa pulverizada con efectos analgésicos y antiinflamatorios); también con inducción miofascial, hidroterapia, y consejos para la adecuada higiene postural